<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Soledad Loaeza</title>
	<atom:link href="http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.soledadloaeza.com.mx</link>
	<description>Profesora e Investigadora de Ciencia Política</description>
	<lastBuildDate>Fri, 03 Sep 2010 00:32:08 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.4</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>La opinión y el presidente</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=161</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=161#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Sep 2010 00:32:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario Político]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=161</guid>
		<description><![CDATA[Consulta Mitfoski acaba de dar a conocer los resultados de su más reciente encuesta de aprobación presidencial (www.consulta.com.mx, fecha de acceso 01/09/2010). En el 15 trimestre de su sexenio, Felipe Calderón alcanzó más de 55 % de aprobación. Este porcentaje es dos puntos superior al que registró el trimestre anterior, pero se mantiene por debajo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Consulta Mitfoski acaba de dar a conocer los resultados de su más reciente encuesta de aprobación presidencial (<a href="http://www.consulta.com.mx">www.consulta.com.mx</a>, fecha de acceso 01/09/2010). En el 15 trimestre de su sexenio, Felipe Calderón alcanzó más de 55 % de aprobación. Este porcentaje es dos puntos superior al que registró el trimestre anterior, pero se mantiene por debajo de los porcentajes más favorables que el presidente obtuvo en 2008 y 2009, y que oscilan entre 61% y 66%. La caída en la aprobación presidencial está relacionada con la apreciación negativa de la opinión pública de las perspectivas de la economía nacional, y es muy probable que las noticias del fin de semana pasado a propósito de <em>Mexicana de Aviación </em>hayan profundizado este pesimismo, dado que puede uno especular que de haberse levantado la encuesta el lunes pasado, el presidente habría sido evaluado a la sombra de esa inmensa bola negra que es la desaparición de una importante empresa mexicana, y de las reacciones de autoridades que parecen súbitamente asustadas de las consecuencias de sus acciones –o inacciones—en este terreno.</p>
<p>Según se desprende del comparativo que ofrece la encuesta de Mitofsky de las evaluaciones trimestrales de los últimos cuatro presidentes, Carlos Salinas recibe las mejores calificaciones, una aprobación constante superior a 70% excepto en dos trimestres cuando obtuvo 64% y 69%, respectivamente; mientras que en el tercero de 1992 la proporción de la opinión que aprobaba a su gobierno se disparó a 81%. En cambio, el gobierno del otro presidente priista del grupo, Ernesto Zedillo, registra los porcentajes más bajos de opinión aprobatoria: 31%, 32%, 36%. Ni siquiera Vicente Fox cayó tanto, aunque en su segundo año de gobierno registró 45%.</p>
<p>La pregunta que hay que hacerse es ¿Cuál es la mejor manera de interpretar estos resultados y qué nos dicen? Para entender las respuestas de la opinión es preciso contextualizarlas. ¿Qué pasaba en el país cuando se levantó la encuesta? Lo que obtenemos con este tipo de investigaciones es una instantánea, la fotografía de un momento que de manera inevitable va a cambiar; así, una de las pocas cosas predecibles de la opinión pública es su variabilidad. No hay más que comparar la imagen que tiene hoy Carlos Salinas, con la que tenía durante su gobierno, para comprobar cuán “infieles” somos los ciudadanos, o cuán desleales son los presidentes a las expectativas ciudadanas, y los riesgos que entraña gobernar a golpe de encuestas de opinión pública. El presidente que se deja sorber el seso por estos ejercicios gobernará en forma errática y contradictoria, porque así es la opinión pública, sobre todo en momentos de confusión e incertidumbre.</p>
<p>La evaluación del presidente Calderón ejemplifica algunas de estas contradicciones: es aprobado por más de la mitad de la opinión, pero más del 60% considera que se le están saliendo las cosas de control, 27% piensa  que posee la capacidad para ejercer un liderazgo nacional, y sólo 23% considera que tiene capacidad para resolver los problemas del país. Si colocamos estos cuatro resultados uno al lado de otro ¿qué podemos concluir? ¿Cuál es la percepción que tiene la mayor parte de la opinión pública del presidente Calderón? No es un líder, no se le reconocen capacidades para gobernar, y la mayoría tampoco cree que tenga las riendas del país. Y, sin embargo, más de la mitad de la opinión lo aprueba. Estas aparentes contradicciones pueden explicarse por consideraciones implícitas en las respuestas de los encuestados; por ejemplo, en la valoración de “liderazgo” y “control del país”, intervienen factores como la evaluación de los miembros del gabinete, de suerte que la mala actuación del secretario X o Z, incide sobre la percepción que tiene la opinión del presidente. En cambio la pregunta acerca de la aprobación de su gestión está concentrada en la persona de Felipe Calderón. El fracaso de los llamados presidenciales a la unidad nacional en torno a la lucha contra el crimen organizado, abona el juicio negativo a propósito de su capacidad de liderazgo; de la misma manera que el bajo nivel de aprobación que recibe su política de seguridad –34%&#8211; se apoya en la percepción mayoritaria de que está perdiendo el control del país. O sea que, esta foto, como muchas otras, salió movida.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=161</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sepulcros blanqueados</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=159</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=159#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 21 Aug 2010 04:16:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario Político]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=159</guid>
		<description><![CDATA[Un juez federal condenó al Comité Nacional de Provida a pagar al gobierno de la república 22 millones de pesos de un total de 34 que recibió el sexenio pasado para apoyar sus actividades de “protección de la vida”, y de “ayuda a la mujer”. Se comprobó que esta asociación—que es una organización de laicos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un juez federal condenó al Comité Nacional de Provida a pagar al gobierno de la república 22 millones de pesos de un total de 34 que recibió el sexenio pasado para apoyar sus actividades de “protección de la vida”, y de “ayuda a la mujer”. Se comprobó que esta asociación—que es una organización de laicos que depende de la autoridad de la Iglesia católica&#8211; desvió esos dineros en beneficio personal de sus miembros, pues para comprobar sus gastos Provida entregó facturas apócrifas que emitieron empresas ficticias. Así concluyó una investigación que se inició en abril de 2005,  cuando la Secretaría de la Función Pública determinó que funcionarios de la Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública, APBP, órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud, no habían cumplido con su obligación de supervisar los gastos de Provida.</p>
<p>Según la SFP, en lugar de gastar los recursos que le fueron destinados, gracias en buena medida a las presiones del entonces diputado Luis Pazos, en los fines que justifican su existencia, el Comité Nacional de Provida los dilapidó en la compra de plumas <em>Cartier</em>, tangas y ropa para caballero. Además de la multa que se les ha impuesto podría sugerirse un cambio de nombre. ¿Qué les parece: Comité Nacional Probuenavida?. La denuncia de la corrupción de Provida se añade a los problemas recientes que ha tenido que enfrentar la Iglesia, provocados por los abusos cometidos por sacerdotes en contra de niños que estaban bajo su cuidado. Por esa razón resulta increíble que algunos obispos mexicanos hayan elegido estos momentos tan graves para la Iglesia católica en todo el mundo, para lanzarse contra disposiciones legales &#8211;el matrimonio entre personas del mismo sexo y el derecho de estas parejas a adoptar niños—que, según ellos son un ataque directo a la familia y a la inocencia infantil. ¿Y no fue eso lo que hizo Maciel?</p>
<p>La metáfora de los <em>sepulcros blanqueados</em> a que hace referencia el título de este artículo, fue la expresión que utilizó Jesús –según el evangelio de San Mateo&#8211; para señalar a los fariseos, cuya apariencia suntuosa ocultaba podredumbre. <em>Sepulcro blanqueado</em> es sinónimo de corrupción y de hipocresía, y hoy parece perfectamente aplicable a autoridades católicas que solapan comportamientos ilícitos, como el desvío de recursos públicos, fraudes millonarios de algún connotado miembro del clero o, peor aún, la pederastia. Ahora que conocemos la historia de Marcial Maciel nada parece más hipócrita que el escándalo que hacen los obispos mexicanos, que bien conocían sus tropelías, para presentarse como defensores morales de la sociedad.</p>
<p>La erosión de la autoridad moral de la Iglesia católica ha sido una de las consecuencias más graves de los escándalos que ha provocado el conocimiento de las duplicidades y de los vicios de Maciel. De suerte que cuando cardenales y portavoces del Episcopado se lanzan contra la Suprema Corte de Justicia para descalificar sus decisiones, es inevitable preguntarle ¿Y tú con qué autoridad hablas, si uno de tus grandes santones fue un corruptor de menores, drogadicto, comerciante de favores celestiales, y defraudador profesional?</p>
<p>Las vulgares y agresivas expresiones del cardenal de Juan Sandoval Íñiguez contra los ministros, de los homosexuales, y del jefe de gobierno de la capital también ponen en evidencia que los seminarios en los que se forman las sacerdotes no escapan a la catástrofe educativa del país.  Contrariamente a lo que ocurría en el pasado, los sacerdotes mexicanos hoy no son hombres ilustrados ni doctos, sino que se comportan exactamente igual que el lamentable líder universitario que fue el Mosh, de triste memoria. Las declaraciones del cardenal revelan tanta imprudencia como falta de vocabulario e incapacidad de argumentación. Acusar a los ministros de la Corte de que fueron “maiceados” traiciona principios de la Iglesia y mandamientos como el de “No levantarás falso testimonio”, y en tanto no pruebe con evidencia material firme su dicho, aquél de que Marcelo Ebrard pagó a los ministros para que votaran a favor de la constitucionalidad de los matrimonios entre personas del mismo sexo, su acusación sólo será una calumnia. Además, con el antecedente de Maciel y de la enconada defensa que hizo de él en el pasado, ¿Quién le va a creer a Sandoval?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=159</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Más allá del narco y de la política</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=156</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=156#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 04 Aug 2010 19:18:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario Político]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=156</guid>
		<description><![CDATA[El pasado viernes 30 de agosto Alejandro González Iñárritu dio una entrevista al programa de la XEW, El hueso, en la que para sorpresa y disgusto de los conductores, a la pregunta de cómo veía México respondió más o menos: “Veo a México como un país cuyos medios han sido capturados por los crímenes del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El pasado viernes 30 de agosto Alejandro González Iñárritu dio una entrevista al programa de la XEW, <em>El hueso</em>, en la que para sorpresa y disgusto de los conductores, a la pregunta de cómo veía México respondió más o menos: “Veo a México como un país cuyos medios han sido capturados por los crímenes del narcotráfico, la violencia y la política.” Y explicó que era necesario hablar de otros temas, por ejemplo, de cine, de literatura. Los conductores del programa insistían en que no podía hablarse de otra cosa, sugerían que no se puede hablar de otra cosa, y casi le reprochaban al cineasta que no diera la respuesta que ellos esperaban, y que se ha vuelto ya un lugar común: “El deterioro del país es irremediable. El gobierno es incompetente. El narco nos gobierna…”, etcétera, etcétera. ¿Es cierto que sólo podemos –y debemos—hablar del narcotráfico, de la violencia y de política?</p>
<p>El mismo día que dio la entrevista arriba mencionada, González Iñárritu participó en una conferencia de prensa en el Festival Internacional de Cine Expresión en Corto, en Guanajuato, en la que propuso ese mismo punto de vista: “Tenemos que crear espacios para hablar de otra cosa que no sea narcotráfico, secuestro, violencia, venganza…” (<em>La Jornada</em>, 31/07/2010) Y nadie puede acusar a este talentoso director de cine de rehuir temas difíciles y dolorosos, como lo demuestra su filmografía. <em>Amores Perros</em> o <em>21 gramos,</em> son películas que muestran la profundidad que puede alcanzar la soledad, el peso de la culpa, los desgarramientos de la violencia íntima, todo ello dentro de un contexto social que enmarca y –hasta cierto punto— influye los agudos conflictos individuales que sus películas plantean. (Por esa misma razón me resultó incomprensible la reacción de los conductores de <em>El hueso</em>, que, una vez terminada la entrevista, es decir cuando el cineasta ya no estaba en los micrófonos, se burlaron de él y quisieron descalificarlo con una sátira musical desmedida e inapropiada, que lo pintaba como una persona a la que sólo le gustan las cosas y la vida <em>Biutiful</em>, que es el título de su última película.)</p>
<p>González Iñárritu tuvo oportunidad de explicar  su postura en la conferencia de prensa, cuando definió el trabajo de los informadores, de los periodistas que “están obligados a escribir sobre eventos sin la distancia del tiempo” porque tienen el compromiso de informar con oportunidad; y lo distinguió del trabajo de los artistas, que transmiten una verdad a través de un universo creado por la ficción. Creo, como él, que el narco y la política han llegado a controlar nuestra existencia en la medida en que haya quien piense que no tenemos derecho a hablar de otra cosa. Más todavía, como dice el cineasta, el impacto que tiene una verdad presentada en el universo ficticio de una película cala mucho más hondo que noticias y comentarios que de tanto repetirse se convierten en una rutina que los banaliza. Habría que preguntarse si la crueldad de los crímenes de los narcotraficantes acaso nos sorprenden cada mañana. Sospecho que nuestros ojos, nuestro estómago y nuestro corazón se han endurecido a fuerza de repetición. Sólo así me explico, por ejemplo, la dureza de quienes celebran el secuestro de Diego Fernández de Ceballos.</p>
<p><em> </em>La prominencia de la nota roja y de la politiquería en la información y los comentarios en los medios, nos ha empobrecido y ha estrechado la perspectiva desde la que vemos a México, y a nosotros mismos. Estos temas absorben la atención de los políticos y del gobierno, como debe ser; pero no hay razón para que los demás no miremos más allá. Sin embargo, el narco y la violencia se han apoderado también de nuestra imaginación, y a esta victoria le debemos en parte nuestra incapacidad para conmemorar el 2010. Otra prueba de que van ganado fue la irritación de los conductores de <em>El hueso </em>con las respuestas del cineasta que, a mi manera de ver, era una oportunidad para que hablaran de otros temas, por ejemplo, de cine precisamente con uno de los directores más reconocidos en todo el mundo. Una plática sobre este tema, que es el que González Iñárritu conoce, habría sido ilustrativa, enriquecedora, refrescante; pero los<em> hueseros</em>, por lo general agudos e ingeniosos, dieron prueba de que no quieren hablar más que de narco y de política, aunque no creo que sean esos los únicos temas que conocen. Lo que es cierto es que son los que están más a la mano. Me recordaron a aquel viejo profesor de la Escuela de Ciencias Políticas que me recomendó que, si no había preparado mi clase no me apurara, y que me fuera “duro contra el imperialismo”.</p>
<p>2010 es el año en que debíamos hablar de Miguel Hidalgo y Costilla, de José María Morelos y Pavón, de Josefa Ortiz de Domínguez, de Francisco I. Madero, de Carmen Serdán, de Venustiano Carranza. No obstante, lo hemos convertido en el año del Mayo Zambada, del Chapo Guzmán, de la reina del Golfo, de Osiel Cárdenas y de Vicente Carrillo Fuentes.</p>
<p>Sé que con este artículo me arriesgo al vituperio –como cada dos semanas&#8211;, y a las burlas de los <em>hueseros</em>. No obstante, desde aquí les mando un saludo, y les pregunto ¿de veras no tenemos otros temas de conversación?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=156</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿De regreso al presidencialismo?</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=153</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=153#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 22 Jul 2010 15:49:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario Político]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=153</guid>
		<description><![CDATA[Una de las primeras tareas que emprendió Felipe Calderón al llegar a la presidencia de la República fue la reconstrucción de la imagen y de la autoridad de una función pública central que había sufrido los desvaríos y las vulgaridades de la pareja Fox-Sahagún. La tarea no era fácil, pues no sólo había que proyectar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Una de las primeras tareas que emprendió Felipe Calderón al llegar a la presidencia de la República fue la reconstrucción de la imagen y de la autoridad de una función pública central que había sufrido los desvaríos y las vulgaridades de la pareja Fox-Sahagún. La tarea no era fácil, pues no sólo había que proyectar en la opinión pública la dignidad que reviste la posición de jefe del poder ejecutivo, un objetivo que conducía sin remedio a la exhibición de los excesos del populismo de su predecesor y correligionario, sino que Calderón debía llevar a cabo esa reconstrucción en el contexto de una sociedad partidizada que al inicio de su gobierno no había superado la polarización que habían propiciado la campaña electoral y la disputa pos electoral. Esta experiencia dejó una huella profunda en las actitudes de Felipe Calderón hacia el encargo presidencial, de manera que, paradójicamente, mientras las fracturas partidistas de la opinión se han atenuado, la visión de gobierno del presidente sigue siendo estrictamente panista. La opinión pública así lo intuye. De ahí que la respuesta a los llamados a la unidad nacional frente al crimen organizado hayan resultado hasta ahora pólvora mojada.</p>
<p>En principio, los regímenes presidenciales tienen la ventaja del mando unificado que con frecuencia hace falta en los regímenes parlamentarios. Durante el sexenio anterior vimos todo menos eso. Cada uno de los miembros del gabinete jalaba en la dirección que le dictaba su –suponemos&#8211; leal saber y entender, mientras Vicente Fox posaba para el “Hola”. Ahora, en cambio, el presidente Calderón pretende evitar la cacofonía gubernamental del pasado mediante la concentración de la autoridad, pero no hay que olvidar que eso también supone la concentración de la responsabilidad. De manera que si las cosas marchan mal en Turismo será su culpa, al igual que lo será el pobre desempeño de la economía; sin embargo, el presidente parece dispuesto a correr este riesgo.</p>
<p>Los últimos nombramientos en el gabinete sugieren que Felipe Calderón responderá a cualquier desafío de alguno de los suyos a su autoridad o a su posición en el corazón del sistema político. En lugar del secretario Fernando Gómez Mont, personaje con luz propia, designó a un oscuro político bajacaliforniano una de cuyas credenciales determinantes es su amistad con el presidente. Su predecesor también es su amigo—y suponemos que lo sigue siendo&#8211;, pero ésa no es su única virtud y nada sugiere que Blake Mora haya recibido junto con la oficina de Bucareli, la astucia o la habilidad de Gómez Mont. Al designar a un su amigo, miembro de su partido, cuya capacidad política fue brutalmente exhibida por los resultados electorales pasados en los que Acción Nacional perdió en su estado cuatro municipios, el presidente Calderón nos está diciendo que de ahora en adelante, el secretario de Gobernación será él. Probablemente nos manda el mismo mensaje con el nombramiento de Bruno Ferrari en la secretaría de Economía, quien, a diferencia del presidente que tiene una maestría en esa materia, ostenta una formación profesional orientada más hacia la presidencia del Movimiento Familiar Cristiano que hacia la promoción de la inversión y del empleo. A menos de que el presidente esté pensando en la conveniencia de multiplicar la experiencia de las empresas familiares.</p>
<p>Sea como sea, la situación económica es el eje de las preocupaciones de los ciudadanos en México, como en el resto del mundo. La popularidad del presidente Calderón, como la de Barack Obama en Estados Unidos o la de Nicolás Sarkozy en Francia, depende de un tema sobre el cual ejercen un control limitado: el comportamiento de la economía. De suerte que el nombramiento de Bruno Ferrari en Economía es una operación de alto riesgo político, y es probable que con todo y el problema de la seguridad pública, para la opinión sea mucho más importante la perspectiva de la actividad económica, que los asuntos de las elites políticas que son la materia de trabajo del secretario de Gobernación, es decir, las relaciones entre el presidente y los legisladores, o con los gobernadores.</p>
<p>Nadie puede desafiar la autoridad presidencial para la integración del gabinete. Intentarán hacerlo algunos legisladores; pero la Constitución le atribuye la facultad de designar a sus<em> secretarios</em> de él, que no ministros del gobierno, como lo serían en un régimen parlamentario. Algunos observadores maliciosos verán en la reconstrucción del poder y de la autoridad presidenciales nostalgia del pasado, o la intención oculta de reconstruir una presidencia priista. Si ése es efectivamente el propósito del presidente no podemos augurarle éxito. No cabe duda que el presidencialismo de los tiempos del PRI tenía grandes ventajas para un proceso de toma de decisiones expedito. No obstante, reconstruirlo se antoja una tarea imposible. La fuerza que han ganado los partidos políticos con la democratización no va a desaparecer sobre todo si el ejercicio de la autoridad presidencial se concentra en  los miembros del partido del presidente.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=153</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La preelectoral de la postelectoral</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=151</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=151#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 08 Jul 2010 01:46:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario Político]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=151</guid>
		<description><![CDATA[Las elecciones federales del pasado domingo resultaron menos desestabilizadoras de lo que se temía. El contexto de violencia en que transcurrieron no tiene precedentes, aunque en algunos casos, por ejemplo en Chihuahua, afectó la participación, en otras entidades que viven el asalto de las bandas de narcotraficantes los porcentajes de electores que asistieron a las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las elecciones federales del pasado domingo resultaron menos desestabilizadoras de lo que se temía. El contexto de violencia en que transcurrieron no tiene precedentes, aunque en algunos casos, por ejemplo en Chihuahua, afectó la participación, en otras entidades que viven el asalto de las bandas de narcotraficantes los porcentajes de electores que asistieron a las urnas alcanzaron niveles normales. Estos datos son motivo de satisfacción porque apuntan hacia la determinación de los ciudadanos de defender sus derechos políticos contra quien sea que intente de alguna manera cancelarlos.</p>
<p>En términos de actitudes y tendencias de los votantes el proceso electoral también es importante porque ofrece elementos de reflexión a propósito de la elección presidencial de 2012. Los líderes del PRD y del PAN ya anunciaron que no irán en alianza en esos comicios. Pero tal vez hablaron demasiado pronto, sobre todo si tenemos en cuenta la perseverancia y la capacidad persuasiva de políticos como Manuel Camacho, que llevan buen tiempo trabajando por la construcción de un frente unido de oposición. No sólo eso. En el trienio que ahora inicia, el PRI tiene la oportunidad de avanzar en las preferencias electorales si sus elegidos se desempeñan con eficiencia y honestidad; si los porcentajes que lo favorecen son grandes, sus opositores habrán de reconsiderar la posibilidad de lanzar un candidato único. Pero esta estrategia se topa con las diferencias programáticas que separan todavía a las izquierdas del PAN, así como con los gigantescos egos de los aspirantes: López Obrador piensa volver a la carga, pero, a diferencia de lo que ocurrió hace cuatro años, ahora tendrá que enfrentar las dudas que despierta su liderazgo incluso entre muchos de sus antiguos seguidores, así como el surgimiento de alternativas dentro de las mismas izquierdas, por ejemplo, Amalia García o Marcelo Ebrard, que cuentan con un capital político propio. (Y no faltará el chistoso que le señale a López Obrador que estaría infringiendo el principio de la no-reelección) Además nadie imagina que Santiago Creel, Javier Lozano o Gerardo Ruiz Mateos estén dispuestos a renunciar a sus pretensiones presidenciales a favor de López Obrador, o de quien quiera que fuera el candidato de las izquierdas.</p>
<p>Más allá de conjeturas a propósito de una candidatura presidencial única del antipriismo, el proceso electoral reciente es un buen punto de partida para que los partidos examinen su desempeño, su imagen pública, reconsideren sus estrategias y discutan las plataformas que impulsarán dentro de dos años. Por ejemplo, los descorazonadores resultados que obtuvo el PRD, en particular la derrota en Zacatecas, debería ser una lección para las izquierdas locales y nacionales, pues con todo y la gubernatura en sus manos, según el PREP, el partido obtuvo casi la mitad de votos que recibió el PRI (23 por ciento frente a 44 por ciento). Incluso si sumamos los sufragios emitidos por el PT, que hubiera podido presentarse en alianza con el perredismo de no ser por el conflicto de la gobernadora García con su predecesor Ricardo Monreal, el partido en el poder habría sido derrotado.</p>
<p>Superada la rabia inicial y las denuncias de “traiciones internas”, los protagonistas de este desaguisado tendrían que analizar cuerdamente cuáles fueron las facturas que les pasaron los zacatecanos. Sólo así estarán preparándose para una elección presidencial que, de mantenerse el retroceso del perredismo, las pugnas internas de las izquierdas y su incapacidad para formular un programa de gobierno medianamente interesante, puede ser el sueño realizado de los promotores del bipartidismo en México.</p>
<p>Para Acción Nacional los resultados del domingo son un respiro, porque no fueron el “carro completo” que se veía venir y que hubiera ensoberbecido a los priistas de tal forma, que se hubieran vuelto intratables. Ya lo son, pero de haber conquistado todas las gubernaturas habrían elevado a precios prohibitivos su apoyo a las políticas del gobierno, o simplemente su participación en los procesos institucionales. El PAN en alianza triunfó en tres estados políticamente importantes: Oaxaca, Puebla y Sinaloa. Lo primero es que no puede olvidar que llegó en alianza con otras fuerzas políticas, y sería un error que, en Puebla o en Sinaloa, intentara pintar todo de azul, como lo ha hecho en el gobierno federal y ahí adonde ha llegado. Si lo intentara siquiera, solamente estaría alimentando la desconfianza que ya despierta su imparcialidad en los procesos electorales. Sería una catástrofe que en los comicios presidenciales de 2012 se reprodujera el contexto polarizado de 2006, y que la sospecha dominara la sucesión presidencial, entre otras razones porque las imágenes y actitudes negativas, por ejemplo, en relación con el IFE tendrían un efecto acumulativo que podría destruir nuestra accidentada experiencia democrática.</p>
<p>El PRI es un partido ganador, pero menos de lo que esperaba, y también tiene lecciones que extraer del proceso del domingo. En primer lugar, que en esto de la democracia ningún partido tiene la vida comprada, que los aliados de hoy pueden ser los adversarios de mañana, y que, pese a su generosidad, muchos electores no olvidan y tampoco toleran a políticos del corte de Mario Marín y de Ulises Ruiz.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=151</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los límites de la ira</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=147</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=147#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 25 Jun 2010 02:04:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin Clasificar]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=147</guid>
		<description><![CDATA[La última edición de la revista The Economist observa la pérdida de apoyo en la opinión pública del presidente Obama, y el creciente descontento que han disparado el desempleo, que no ha logrado vencer, y la crisis del derrame petrolero en el Golfo de México. Tanto se ha deteriorado el clima favorable al presidente de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La última edición de la revista <em>The Economist </em>observa la pérdida de apoyo en la opinión pública del presidente Obama, y el creciente descontento que han disparado el desempleo, que no ha logrado vencer, y la crisis del derrame petrolero en el Golfo de México. Tanto se ha deteriorado el clima favorable al presidente de Estados Unidos que la mayoría de los comentaristas apunta a una probable derrota de los demócratas en las elecciones legislativas del próximo mes de noviembre. No obstante, al examinar el desarrollo del partido republicano desde el fracaso de 2008, el editorial del <em>Economist </em>señala que la derecha no es una alternativa al Partido Demócrata mientras se inspire más en la ira de la opinión pública que en ideas atractivas e imaginativas para enfrentar los problemas del país.</p>
<p>Este diagnóstico evoca una comparación relativamente fácil con las oposiciones mexicanas, en particular con el PRD y con el lopezobradorismo que se han abierto espacio exacerbando las emociones negativas, y sólo a veces positivas, de los ciudadanos; pero la ira popular ha sido el material básico de trabajo también de otras fuerzas políticas. En los años ochenta lo fue del PAN en contra del PRI, ahora lo es del PRI en contra del PAN. Esto significa que la ira en un país como el nuestro, no tiene una afiliación política precisa, sostiene un tránsito fluido –por decirlo de alguna manera—que puede parecer sorprendente entre partidos y partidarios, y también la volatilidad de un porcentaje considerable del electorado. La ira contra el gobierno es un recurso inflamable y barato, por esa razón los partidos en México lo utilizan de continuo, aunque de manera irreflexiva. Simplemente porque es más expedito provocar el enojo por la persistencia de los problemas, que ponerse a pensar soluciones para resolverlos. Hacer eso supone trabajar, estudiar, analizar alternativas, y eso toma tiempo. En cambio, la explotación de la ira reporta ganancias rápidas, no exige ideas ni explicaciones, basta tener un vocabulario de irreverencias, contar dos o tres chistes rápidos y si se puede vulgares, pulmones para la denuncia, capacidad histriónica, facilidad para promover la indignación, y adoptar las actitudes de superioridad moral que entre nosotros asume el rebelde.</p>
<p>En México siempre hay una buena disposición a la ira popular, una de cuyas ilustraciones más  dramáticas fueron los asesinatos de policías en 2004 en Tláhuac, cuyo desenlace fue la renuncia de Marcelo Ebrard de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal. No obstante, no fue éste un caso único ni aislado. Frecuentes son los reportes periodísticos de linchamientos por todo el país. Uno tiene la sensación de que la “furia del pueblo”   siempre a punto de estallar por razones todas ellas legítimas: los abusos de la policía y del ejército, el cinismo de los funcionarios, el narcisismo de los políticos, y por causas más profundas: la pobreza, la miseria de nuestras ciudades, el egoísmo de los ricos, la escandalosa desigualdad.</p>
<p>Por muy legítima que sea la ira popular se trata de un recurso limitado. Como todas las emociones puede ser relativamente efímera, atizar solamente llamaradas de petate, y deja huellas también pasajeras, porque  la ira es un material de combustión rápida. Bien conocen incluso nuestros políticos la variabilidad de una opinión que se alimenta sólo de emociones, que un día los ensalza y los adora, y al otro los desconoce, cuando no los persigue para destruirlos. No obstante, el mayor costo de la ira es que sostiene la pereza de partidos y de políticos para quienes es más fácil despertar sentimientos que inducir la discusión civilizada de argumentos y opciones políticas. Nuestra experiencia es prueba del costo que acarrea la sustitución de las ideas por emociones, pues el entusiasmo pasajero que inspira el político que llama a la indignación construye bases de apoyo débiles, pero tiene poco valor acumulativo. Un programa político que se inspira en la ira será autoritario y antidemocrático, de manera inevitable, porque para resolver el enojo no ofrecerá más que castigos y venganza, y por muy atractivas que les resulten a muchos estas promesas, mal comienza un gobierno que propone unos y otra como instrumento o como objetivo.</p>
<p>El tono iracundo que se ha apoderado de nuestra vida política no es extraordinario. Puedo pensar en muchos momentos similares en los últimos treinta años. No cabe duda que la ira fue un catalizador del cambio político, pero también le atribuyo la pobreza de ideas de nuestros políticos, la mediocridad de las plataformas de partidos, en última instancia, creo que la ira ha sustituido a la acción política de largo plazo porque son apenas infiernillos que agotan la pólvora de nuestras energías.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=147</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Propuesta para las conmemoraciones</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=144</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=144#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 10 Jun 2010 14:46:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario Político]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=144</guid>
		<description><![CDATA[Es  muy desafortunado que la conmemoración de los aniversarios de 1810  y de 1910 ocurra en una de las peores coyunturas que hayamos enfrentado  en los últimos treinta años. El país atraviesa una severa crisis  económica que provoca críticas negativas sobre las profundas reformas  de los años noventa, e incluso [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">Es  muy desafortunado que la conmemoración de los aniversarios de 1810  y de 1910 ocurra en una de las peores coyunturas que hayamos enfrentado  en los últimos treinta años. El país atraviesa una severa crisis  económica que provoca críticas negativas sobre las profundas reformas  de los años noventa, e incluso sobre el cambio político, como lo  sugieren  los porcentajes de preferencia electoral que favorecen al PRI. Peor  todavía, las imágenes de la violencia criminal que parece extenderse  aceleradamente por el país corroen la disposición a mirar amorosamente  nuestro pasado. De  ahí la dificultad para encaminarnos al futuro con  serenidad y confianza. A la debilidad notoria del Estado –que  diariamente  el crimen organizado se complace en exhibir—le corresponde una  fragmentación  social que se expresa en tensiones y conflictos entre vecinos, grupos  políticos, asociaciones de  diferente índole. Lo menos que podemos  decir es que hemos perdido confianza en nosotros mismos. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">Este  momento oscuro se ha impuesto sobre nuestra recapitulación del pasado  con tanta fuerza que no son pocos los comentaristas, e incluso los  académicos,  que se preguntan si acaso tenemos algo que festejar. De hecho, es como  si las conmemoraciones  nos la haya impuesto a regañadientes el  calendario cívico. Si la conmemoración de nuestros aniversarios hubiera  coincidido con la culminación del proceso de transición democrática  el 2 de julio de 2000, seguramente habríamos aplaudido esta  transformación  como parte de un largo pero exitoso proceso de construcción nacional  que, pese a sus muchos tropiezos y no pocos desequilibrios, tuvo un  desenlace feliz. Tal vez seríamos más justos con nosotros mismos y  reconoceríamos los aciertos, las victorias, los logros de 200 años  de independencia y un siglo de cambio social y político. Yo me pregunto  si alguien en su sano juicio está dispuesto a sostener que México  estaría mejor si continuara siendo colonia española, si viviéramos  gobernados por la Constitución de 1857, o si la dinastía sonorense  no hubiera triunfado sobre el carrancismo.  Imaginemos cómo sería  México sin esas grandes transformaciones.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">Es  también desafortunado que las conmemoraciones hayan coincidido con  la presencia en el poder de un partido que aparentemente no sabe muy  bien qué hacer con la Historia, y oscila entre la kermesse y la  charreada.  Los titubeos en este tema han sido más notorios que en otras materias,  pero sobre todo han tenido la muy indeseable consecuencia de trasladar  las diferencias partidistas de hoy a la interpretación del pasado,  que es, quiéranlo o no, nuestro legado común. La incomodidad del  gobierno  con la Historia es evidente en el caso de la Revolución, como si  realmente  no supieran qué o a quién recordar. Si los hermanos Flores Magón  los inquietan o si Carranza los espanta, nada impide que se refieran  con toda naturalidad a Francisco I. Madero, a Luis Cabrera –que estuvo  a punto de ser su primer candidato&#8211;, entre otros muchos. Sólo se  requiere  un poco de imaginación. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">No  obstante, poco ha hecho el gobierno por reconciliar a los panistas con  el pasado de todos. Han dedicado muchos esfuerzos a recuperar la  dimensión  histórica de su fundador, Manuel Gómez Morín, pero en 1910 era muy  joven, y luego la verdad es que no fue una figura nacional sino hasta  que Acción Nacional llegó al poder, y no porque hubiera sido el líder  de una oposición clandestina, sino porque después de 1945 su figura  fue opacada  por el ascenso al poder de otros abogados que tomaron  decisiones trascendentales para el desarrollo del país.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">La  conmemoración de los aniversarios tendría que ser hasta cierto punto  un festejo &#8212;sin olvidar sus costos humanos y materiales— del cuál  pudiéramos extraer claves para la superación de los problemas que  nos agobian. En lugar de eso se ha convertido en otra fuente de  pesimismo.  Poco ha hecho el gobierno actual para contrarrestar el desánimo.   La construcción nacional se llevó a cabo, al igual que en muchos otros  países, en torno a acciones y propuestas estatales, y entre nosotros  la iniciativa gubernamental ha sido clave para el fomento de actitudes  positivas frente al pasado nacional, que era visto como un punto de  partida de un futuro luminoso. No habría más que comparar el tono  más o menos triunfalista de las conmemoraciones de 1960, la ponderación  de los avances de la modernización del país, la  certeza de que sabíamos   para dónde y por dónde íbamos. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">En  cambio ahora, percibo algo así como un vacío, una ausencia que  me produce desazón, como si la incapacidad del gobierno actual para  ofrecernos una conmemoración creativa e inteligente de estos  aniversarios  confirmara las lecturas empobrecidas de nuestra historia que no ven  en nuestro pasado más que traiciones y fracasos, y la entienden como  un grillete del que debemos desprendernos si acaso queremos alcanzar  el progreso tantas veces prometido.  Si de veras poco hay de bueno que  conmemorar ¿Por qué no posponemos los aniversarios un década? Así  celebramos la consumación de la Independencia y la figura de Iturbide,  y la elección de Álvaro Obregón.</span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=144</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cuando el PAN estaba en la oposición</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=140</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=140#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 27 May 2010 00:36:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario Político]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=140</guid>
		<description><![CDATA[
Cuando el PAN estaba en la  oposición cumplía una importante función de vigilancia que era un  poderoso disuasivo para los funcionarios abusivos asociados con  gobiernos priistas. Fueron estos últimos los que introdujeron cambios en  la administración pública con el fin de frenar la corrupción, por  ejemplo, la secretaría de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin: 0pt 0pt 10pt; text-align: justify;">
<p style="margin: 0pt 0pt 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">Cuando el PAN estaba en la  oposición cumplía una importante función de vigilancia que era un  poderoso disuasivo para los funcionarios abusivos asociados con  gobiernos priistas. Fueron estos últimos los que introdujeron cambios en  la administración pública con el fin de frenar la corrupción, por  ejemplo, la secretaría de la Función Pública –originalmente llamada  secretaría de la Contraloría-. Ahora no hay quien vigile a los panistas  –la autoridad moral de los otros partidos </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">en ese respecto </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">es más bien limitada&#8211;,  que se comportan igual, si no es que peor, que los priistas de los años  setenta. Favoritismo, nepotismo, licitaciones amañadas, recursos  públicos desviados a operaciones especulativas, tráfico de influencias  caracterizan a las administraciones panistas q</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">ue al inicio se nos  presentaron como una orgullosa parvada de mirlos blancos</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">.</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> El temor a la Contraloría  introdujo orden en la administración gubernamental; los </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">f</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">uncionarios del pasado  respetaban a esa instancia y cumplían con sus requerimientos. Ahora no  es así. Hace unas semanas la secretaría de la Función Pública presentó  una larga lista de funcionarios, entre ellos muchos de primer nivel, que  no habían hecho su declaración patrimonial. Una </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">omisión que hubiera sido  impensable antes de 2000.</span></span></p>
<p style="margin: 0pt 0pt 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">Así, l</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">as amargas noticias que recibimos a diario a propósito de la  violencia en el país, el desempleo y el maltrato a los mexicanos en  Estados Unidos, son todavía más amargas cuando se publican al mismo tiem</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">po </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> notas </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">que refieren</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> la corrupción de  funcionarios panistas. Tanto ha sido el empeño de Felipe Calderón de  colonizar la administración pública con miembros de partido, que en la  selección de </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">presidentes municipales, </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">secretarios,  subsecretarios, directores generales, embajadores, ha pasado a segundo  término no sólo la competencia profesional, sino también la honestidad.</span></span> <span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">Lo mismo ha ocurrido  con varios candidatos panistas que, no obstante su mala fama pública,  se presentan ante el electorado arropados en los pliegues del PAN. Al  igual que en los peores momentos del PRI, su propósito fundamental es  acogerse al fuero legislativo. </span></span></p>
<p style="margin: 0pt 0pt 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">El último escándalo lo protagoniza</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> Francisco López Tostado</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">, que fue subsecretario de  SAGARPA hasta 2006, y que ahora funge como delegado de la misma  secretaría en Guanajuato, su estado de origen. Se le acusa de beneficiar </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">gracias  a un contrato multianual,</span></span> <span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">a </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">una empresa</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> del Bajío</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">, Lograar, de la que él  mismo y su hijo son accionistas</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">,</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> para la distribución de un</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> bio</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">fertilizante subsidiado.</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> Por cierto, no deja de  llamar la atención la prosperidad de mucho guanajuatense asociada con el  gobierno de Vicente Fox.</span></span> <span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">L</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">a información</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> a propósito del señor  López Tostado y de su hijo</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> proviene de la Secretaría de la Función  Pública, que afirma que es el resultado de una investigación que está en  marcha desde hace meses. No obstante, no parece haber muchas  indagaciones de esta naturaleza pese a que más o menos todos los días la  prensa da a conocer las numerosas denuncias que se presentan contra  funcionarios de distintos niveles –</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">la mayoría</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> de </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">filiación panista&#8211;, que no  dis</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">tinguen  el interés público de sus intereses privados, y</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> tampoco conocen el  significado del concepto “conflicto de intereses”, y</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> les parece natural otorgar  contratos a sus parientes y a sus amigos</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">,</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> con la peregrina idea que  sólo</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> la  credencial</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> partidista distingue al funcionario honesto del funcionario  deshonesto. Esta interpretación nos recuerda los bobos prejuicios del  presidente Fox, de triste memoria, en relación con la presidencia de la  República o con el mismo PRI, que según él no estaban sujetos a ninguna  regla, sino que respondían a los caprichos personales del presidente en  funciones. Así intentó gobernar. Y así nos fue.</span></span></p>
<p style="margin: 0pt 0pt 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">Una de las banderas  históricas de Acción Nacional fue la lucha contra la corrupción. A  finales del siglo XX , la promesa de que con sus candidatos en el poder  llegarí</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">a  a su fin </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">fue uno de los motores de su victoria. Por desgracia, ahora  ninguno de los tres partidos grandes puede prometernos un gobierno ho</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">nesto porque carecen de</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> credibilidad. Los tres  han sido –o son—gobierno,</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> y</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> han incurrido en grandes actos de corrupción.</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> Ninguno de ellos puede  erigirse en defensor del interés público, como logró hacerlo a ojos de  muchos  el PAN cuando estaba en la oposición. Este atributo le ganó el  apoyo circunstancial de muchos, un sostén que difícilmente podrá  recuperar.</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> Tendrían que saber que la corrupción desprestigia a la  democracia tanto o más </span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">que el mal gobierno</span></span><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;">.</span></span></p>
<p style="margin: 0pt 0pt 10pt; text-align: right;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
<p style="margin: 0pt 0pt 10pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=140</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La fragilidad de la democracia</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=137</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=137#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 14 May 2010 19:02:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario Político]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=137</guid>
		<description><![CDATA[A  principios de 1990 Samuel P. Huntington propuso entender la aparente  generalización de la caída de regímenes autoritarios y la consecuente  instauración de regímenes democráticos como si se tratara de una  inmensa ola que se había levantado originalmente en Portugal, España  y Grecia, desde donde se había extendido a América [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">A  principios de 1990 Samuel P. Huntington propuso entender la aparente  generalización de la caída de regímenes autoritarios y la consecuente  instauración de regímenes democráticos como si se tratara de una  inmensa ola que se había levantado originalmente en Portugal, España  y Grecia, desde donde se había extendido a América Latina y a Europa  del este. Así quedaba abierto el camino para que la democracia reinara  soberana en todo el mundo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">A  un poco más de veinte años de pronósticos tan optimistas, cabe  preguntarse  qué tan satisfechos estamos con el cambio político y cuál es la  situación  de la democracia en el mundo. Contrariamente a lo que hubiera dejado  esperar la generalización del fenómeno, la evaluación de su desarrollo  tiene que atender a las particularidades de los diferentes casos. De  otra manera no se entienden resultados como los que recoge la última  encuesta de <em>Latinobarómetro </em> según los cuales, por ejemplo, Venezuela y El Salvador son los países  que registran mayor apoyo a la democracia –88% y 68% respectivamente.  En cambio, en México ese apoyo ha disminuido de 51% en 1996 a 42% trece  años después. Al ver estos porcentajes uno no puede sino preguntarse  ¿Qué significa democracia para los venezolanos? Pues todo sugiere  que es una noción diferente a la que ha prevalecido en México durante  más de dos décadas. Las noticias que nos llegan de Venezuela nos hacen  pensar que se trata de un gobierno personalista, que ha movilizado a  amplios grupos populares, que recrea experiencias populistas del pasado,   y para la cual los valores de la democracia liberal han pasado a segundo   término –aún cuando gracias a sus mecanismos el presidente Hugo  Chávez llegó al poder. Habría incluso que recordar que optó por  la vía electoral y partidista, luego de que fracasó en su intento  de llevar a cabo un golpe de Estado. Para la mayoría de los venezolanos  la democracia no parece estar necesariamente asociada con  pluripartidismo,  sino más bien con el ejercicio plebiscitario del poder.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">En  cambio, los mexicanos identificamos la democracia con elecciones libres  y competidas, y con pluralidad partidista. Todo eso hemos tenido, por  lo menos desde 1994. ¿Qué ha pasado desde entonces que ha minado  el apoyo a la democracia entre nosotros? ¿Son demasiadas elecciones,  demasiados partidos? Como parecen decir algunos. En 1996 se introdujeron   las reformas al COFIPE que fortalecieron la confianza de los ciudadanos  en el voto, y de los partidos en la autoridad electoral; en 1997 el  PRI perdió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, y el  presidente  Zedillo se vio atrapado en una difícil experiencia de gobierno dividido  que, sin embargo, era prueba de que la pluralidad política se había  instalado efectivamente entre nosotros. En 2000 Vicente Fox derrotó  al candidato del PRI, y desde entonces la alternancia en el poder perdió   excepcionalidad. Actualmente el ciudadano sabe que puede utilizar su  voto para negociar con los partidos la satisfacción de sus demandas;  el poder legislativo es un auténtico contrapeso al ejecutivo. En fin,  en términos generales, los mínimos del régimen democrático parecen  haberse afianzado. ¿La democracia es menos atractiva ahora que conocemos   su funcionamiento? ¿Qué nos disgusta de la democracia? ¿Sus costos?¿Sus  políticos?  Creo que lo que nos disgusta son sus limitaciones,  a pesar de que éstas eran bien conocidas desde el principio. Es decir,  siempre supimos que la democracia en sí misma no serviría para resolver  problemas tan fundamentales como la desigualdad o la pobreza, al menos  en el corto plazo. Creímos que contribuiría a frenar la corrupción,  incluso a castigarla, pues un funcionario reconocido por su conducta  criminal jamás obtendría un solo voto. Todo lo contrario ha sucedido.  Todos los días la prensa publica información a propósito de problemas  de desvío de recursos en los que están involucrados presidentes  municipales,  ediles, diputados, gobernadores de todos los partidos. Los líderes  de los antiguos sindicatos del PRI nunca habían sido tan prósperos.  La permeabilidad de la democracia a la corrupción podría ser una de  las explicaciones de que haya perdido apoyo entre nosotros, aunque  muchos  piensan que es la incompetencia de muchos funcionarios públicos, el  desempleo, o,  por encima de todas las cosas, la inseguridad.</span></p>
<p><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">No  sólo a los mexicanos nos ha desilusionado la democracia. Algunos autores   hablan de que en años recientes se ha extendido una suerte de “fatiga”,  de “melancolía”, como si la experiencia democrática hubiera dado  al traste con el ideal democrático. Hasta ahora, lo que parece  sostenerla   es la ausencia de una alternativa suficientemente poderosa, aunque en  Venezuela y en otros países de América Latina se ha reincorporado  el populismo que no es democrático, sino que se nutre de las  fragilidades  de la democracia.</span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=137</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Con los brazos cruzados</title>
		<link>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=133</link>
		<comments>http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=133#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 29 Apr 2010 03:13:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>elisa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario Político]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=133</guid>
		<description><![CDATA[El  pasado martes La Jornada publicó en primera plana una muy elocuente  fotografía del secretario de gobernación, Fernando Gómez Mont, en  la que aparece con los brazos cruzados y la mirada baja. El ademán  podría traducirse con un “No hay nada que hacer”, y referirlo a  la ley SB 1070 que se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">El  pasado martes La Jornada publicó en primera plana una muy elocuente  fotografía del secretario de gobernación, Fernando Gómez Mont, en  la que aparece con los brazos cruzados y la mirada baja. El ademán  podría traducirse con un “No hay nada que hacer”, y referirlo a  la ley SB 1070 que se votó en el estado de Arizona y que criminaliza  a los indocumentados. No sería ésta una novedad. Es característica  de los gobiernos panistas mirar con impotencia las iniciativas  estadunidenses  que afectan los intereses mexicanos, sin atreverse siquiera a plantear  una alternativa, sin intentar acciones defensivas que vayan más allá  de la aceptación resignada de las decisiones que adopta el poderoso  vecino, para dejar por lo menos un testimonio de resistencia o de  reprobación. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">Es  de llamar la atención que, en cambio, la ley haya provocado las  reacciones  del secretario general de la Organización de Estados Americanos, OEA,  José Miguel Insulza, del titular de la Secretaría General  Iberoamericana,  Enrique Iglesias. Ambos la rechazaron por discriminatoria y racista,  así como porque entraña un elevado potencial de violación a los derechos   humanos. En un editorial, el distinguido especialista en asuntos  migratorios,  Jorge Bustamante, se pregunta por qué el gobierno mexicano no ha  denunciado  la medida ante tribunales internacionales (“Sobre la SB1070, <em>Reforma</em>,   28/04/2010). Y con él somos muchos los que nos hacemos la misma  pregunta.  Peor todavía, en apenas unos cuantos días parece venirse abajo la  atmósfera de cooperación bilateral y de buena voluntad que generó  la visita de la secretaria de Estado, Hillary Clinton hace apenas unas  semanas. El propio presidente Obama ha condenado la legislación y es  previsible que sea derrotada porque se trata de una disposición  anticonstitucional,  pues los estados de la unión americana no tienen autoridad en materia  migratoria. Aún así, es inexplicable que el gobierno mexicano se haya  mantenido tan quietecito.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">La  sensación de pasividad que proyectan los funcionarios mexicanos frente  a Estados Unidos, se extiende a muchos otros terrenos distintos a la  migración e incluso a la seguridad. La resignación profunda del gobierno   ante las medidas unilaterales de Estados Unidos no se ve compensada  por el perentorio llamado que hizo el mismo secretario Gómez Mont   el domingo 26 de abril, a las autoridades estadunidenses para que  “asuman  ya la vergüenza de estar vendiendo las armas con las que se asesina  a mexicanos.” También les exigió que reconocieran que el consumo  de drogas en su país está en el origen de la ola de violencia que  vivimos en México actualmente. ¿Cuál puede ser la reacción a semejante  llamado? La respuesta de cualquier americano a una exigencia que fue  expresada de manera insolente y poco diplomática, podría ser: “Asuman  ustedes, gobierno mexicano, la  responsabilidad de la violencia  en las calles, del sentimiento de inseguridad y de indefensión que  embarga a los mexicanos; asuman ustedes la responsabilidad de no poder  garantizar  aparatos de seguridad confiables, policías honestas y un  aparato de procuración de justicia eficaz.” Así que a la ensoberbecida  exigencia se impone la imagen de los brazos cruzados, a menos de que  el exhorto de Gómez Mont haya sido pensado más para el público mexicano  que para los estadunidenses. </span></p>
<p><span style="font-family: Calibri; font-size: small;">En  todo caso, el tono de las declaraciones citadas poco ayuda a la  cooperación  bilateral, y más bien abona la hostilidad antimexicana que expresan  los radicales antiinmigrantes. Este episodio del tema migratorio pone  al descubierto, una vez más, las dificultades de la cooperación  bilateral.  Hace unas semanas, la secretaria Clinton visitó México a la cabeza  de una impresionante delegación de responsables de los temas de  seguridad  en Estados Unidos, con el propósito de discutir programas de cooperación   bilateral  para combatir la violencia en las ciudades fronterizas, y  el crimen organizado. En ese caso pudo hablarse de una responsabilidad  compartida y el principio de cooperación pudo imponerse de manera casi  natural. ¿Puede decirse lo mismo del tema migratorio?  En el tema  de seguridad, y no obstante las apariencias de actividad febril, es  muy probable que gobierno mexicano también se haya limitado a reaccionar   a las propuestas de Washington. La absoluta superioridad de los medios  policiacos y militares de la superpotencia explicaría esa pasividad,  pero ¿esa misma asimetría justifica la inacción en la defensa de  los derechos de los migrantes mexicanos?</span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.soledadloaeza.com.mx/?feed=rss2&amp;p=133</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
